En Monterrey, la carne asada es religión. Y en toda buena religión hay rituales sagrados. Uno de ellos es el queso. Pero no cualquier queso — el queso correcto, en el momento correcto, hace la diferencia entre una asada buena y una asada legendaria.
El Oaxaca: el clásico indiscutible

Nuestro Queso Oaxaca es el más pedido por una razón: funde perfecto, no se deshace, tiene mucha hebra y su sabor complementa la carne sin opacarla. En quesadillas sobre el comal o directo en la parrilla, es el queso de la asada.
El Panela Chiltepín: la sorpresa
Si quieres llevar tu asada al siguiente nivel, pon el Panela Chiltepín directo en el comal. El queso se dora por fuera, se cremoso por dentro y el chiltepín da ese toque picante que lo convierte en el hit de la noche.
El Chihuahua: para las quesadillas serias
Para quesadillas que realmente fundan bien con una textura cremosa y un sabor ligeramente ácido, el Chihuahua es insustituible. Funde con más cuerpo que el Oaxaca y da un resultado diferente — ambos son indispensables.

¿Listo para armar tu tabla?